Wikipedia,
«… El término «permacultura» (como un método sistemático) fue acuñado por primera vez por los australianos Bill Mollison y David Holmgren en 1978.
Varias décadas antes, en 1910, el agrónomo estadounidense Cyril Hopkins utiliza por primera vez el término «permanent agriculture» o «agricultura permanente» para definir una forma particular de agricultura que podría mantenerse de manera infinita gracias a que no agota la fertilidad de los suelos.
La palabra permacultura (del inglés permaculture) es una contracción que proviene de las palabras anglosajonas permanent & culture que originalmente se refería a la ‘agricultura permanente’, pero se amplió para significar también cultura permanente, debido a que se ha visto que los aspectos sociales son parte integral de un sistema verdaderamente sostenible, inspirado en la filosofía de la Agricultura Natural de Masanobu Fukuka.
En palabras de Bill Mollison:
La permacultura es la filosofía de trabajar con, y no en contra de la naturaleza; de observación prolongada y reflexiva, en lugar de labores prolongadas e inconscientes; de entender a las plantas y los animales en todas sus funciones, en lugar de tratar a las áreas como sistemas mono-productivos.. «
Al ser una corriente ideológica que promueve la observación para fluir y convivir con la naturaleza. De alguna forma esta relación con la naturaleza y la observación de la misma es algo que nuestros bisabuelos si tenían y que en unas pocas generaciones nos hemos desconectado.
Creo que ahora y mañana será mucho mejor que ayer… el mundo siempre gana conciencia y con ello una mejor forma de expresar la vida, el pasado sirve para aprender y nuestra visión siempre debe ser al frente, no digo que el sistema actual no tenga cosas que mejorar y que no hayamos dejado algunos cosas buenas del pasado por otras que pensábamos mejores… sólo que precisamente ese es el camino, llevar a la práctica lo que ahora consideramos mejor, quedarnos con lo que sirve y sustituir lo que no va también por otras cosas que creemos mejores.

Para ganar sabiduría debemos combinar el análisis con la acción… podemos pensar muchas cosas, será hasta que las veamos en movimiento que sabremos sus resultados para analizarlos y mejorar. En este camino siempre resulta algo positivo. La tecnología nos brinda y nos ha brindado grandes avances, está en nosotros tomarlos para reconectarnos con más fuerza a nuestra madre Tierra y a nuestro padre Sol.
Hay manuales, cursos sobre permacultura, algunos libros, muchos videos… la mayoría vienen de algunos países con más camino en Europa como Inglaterra y España, en América países como Colombia, Chile y Argentina que muestran lo fabuloso que han trabajado. En México, también hay grandes proyectos… contamos con una gran biodiversidad y con casi todos los biomas. La observación y adaptación la hacemos en nuestro pequeño entorno, por lo que los resultados están muy ligados al ecosistema local y en ocasiones no es tan claro como utilizarlos o extrapolarlos a otros ambientes.
Por otro lado, resulta que nosotros llegamos a la permacultura… por la Manufactura, después por los jardines de alimentos, con la construcción y lo que se le vaya agregando. Así que nuestro acercamiento tiene varios frentes y la idea es trabajar en todos para que poco a poco avancemos en cada uno. Ahora sí, todos para uno y uno para todos.
Hay varias razones por las me siento identificado con la permacultura:
- Creo que la evolución no es la competencia entre especies y que sobrevive el más apto. Para mí, la evolución es cooperativa y sobrevive el ecosistema más diverso el que aprovecha mejor el cambio.
- Me maravilla que mi cuerpo haga tantas cosas sin que yo sepa cómo las hace y más aún como la madre Tierra y el padre Sol, nos dan todo lo que necesitamos y de alguna forma no nos piden nada a cambio. Hoy salió el Sol y todo el Universo se conjuga para darnos este nuevo día… es tan perfecto que si fuéramos capaces de explicarlo creo que parecería broma. Es un regalo nuestra existencia. Algo debemos estar haciendo en esta ecuación, porque de otra forma no existiríamos… creo que podemos aportar mucho más y crear un mejor lugar.
- Al desconocer las interacciones y la íntima relación que tienen todos los elementos que nos rodean entre ellos y nosotros, creamos una separación que no existe. Esta separación creo que produce enfermedad. Nuestro cuerpo es un sistema interconectado y cada célula y microorganismo (que viven dentro de nosotros millones de ellos) está haciendo lo que le toca. Cuando alguna, aunque sea una sóla célula no sabe que es parte de un equipo, nos enfermamos. Creo que así nos pasa, estamos desconectados de la naturaleza y que en cuanto nos conectemos podremos hacer cosas increíbles juntos.
- Para mi, la permacultura es un camino práctico para esa reconexión, usar el método de observación para reintegrarnos, respetar la vida, agradecer y maravillarnos con los ciclos, quedar pasmados por la gran cantidad de energía que nos rodea y de la cual somos parte… me falta mucha educación, me falta humildad y deseo aprender, comprender, agradecer y respetar.
- Desperdiciamos mucha energía. Generamos mucha basura y contaminación… esto no es otra cosa que ignorancia y desconexión. Aprender a usar y dejar fluir la energía… es algo que me gustaría hacer en mi día a día.
Nuestras observaciones, lo que alcanzamos a ver, como lo vemos, como reaccionamos, lo que consideramos un problema y como lo resolvemos es tan particular como cada huella dactilar y esta es una de las bellezas de la metodología propuesta por los fundadores de la Permacultura. Abriendo el abanico de posibilidades para que cada persona pueda aportar su granito de arena.
Aquí estamos, a veces inmersos en la rutina, otras más meditativos, otras distraídos y algunas pocas veces concentrados… con ese deseo de hacer mejor las cosas.
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